13 frases que NO deberías decirle a tus estudiantes

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13 frases que NO deberías decirle a tus estudiantes

Hay algunas expresiones que nacen de la frustración, sin embargo, el profesor que creó esta lista sugiere enfrentar esta frustración para evitar decir cosas que puedan herir a los estudiantes. Además, ofrece buenas alternativas a estas frases.

Escrito por: Camila Londoño

noviembre 16, 2018

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“Cuando era un nuevo profesor en la escuela primaria hace muchos siglos”, comenta el profesor Richard Curwin, “ocasionalmente le dije cosas a mis estudiantes de las cuales me arrepentí más adelante”. En los último años, con muchas más experiencia que antes, este docente estadounidense explica en Edutopia que, ha sido testigo de frases o comentarios hechos por profesores que al igual que él, se han arrepentido después. Recientemente, Curwin le preguntó a sus estudiantes (profesores en práctica), si ellos habían hecho lo mismo. Después de varias respuestas, muchas asociadas a algún tipo de arrepentimiento y luego de algunas conversaciones con niños, quienes le dijeron esas frases de profesores que los aburren, el docente recopiló una lista de frases que nunca deberían decirse en una sala de clases. Algunas están asociadas a la motivación y el control, y todas, absolutamente todas, reflejan frustración o incluso rabia. ¿Cuáles son éstas y cómo deberías reformularlas?

1. “Tienes el potencial, pero no lo utilizas”

Los estudiantes se sienten insultados cuando escuchan esto, explica el profesor. Algunos lo aceptan como un desafío para mejorar, pero al mismo tiempo, pierden su motivación. En reemplazo de este comentario, él sugiere decir esto de otra forma: “¿cómo puedo ayudarte a alcanzar tu máximo potencial?”


2. “Estoy decepcionada/o de ti”

Es normal sentir esto de vez en cuando, sin embargo, el resultado de expresar esto va a depender mucho de la forma como se haga. Los estudiantes con los que ha hablado el docente, le han comentado lo mucho que odian cuando un profesor les dice esto. ¿Por qué? El problema de esta expresión es que está centrada en el pasado. Por esta razón, se le puede dar un enfoque que esté más pensando en el futuro: “¿qué crees que puedes hacer para tomar una decisión más útil la próxima vez que te encuentres en una situación similar?”


3. “¿Por qué dices eso?”

En una conversación privada, muchas veces el estudiante susurra algo. Entonces, el profesores, en un tono algo desafiante, dice: “¡¿qué dijiste?!”. ¿Realmente quieres saber lo que susurró? Según Curwin, esto sólo despierta más molestias y es mejorar ignorar el susurro y seguir adelante.


4. “Si hago esto por ti, lo tengo que hacer por todos”

“Puedes enseñarle a todos lo mismo y ser justo”, dice Curwin. Cada estudiante necesita ayuda y cada uno es diferente y quiere sentirse diferente. Pensando en esto, es mejor decir: “no estoy seguro de poder ayudarte, pero haré todo lo posible para satisfacer tus necesidades de una forma u otra”.


5. “Es contra las reglas”

Las reglas se asocian al comportamiento y muy a menudo, las personas tienen determinado comportamiento para intentar resolver problemas. Algunos de estos, pueden estar contra las reglas, entonces lo que propone este profesor es que, en lugar de decir “es en contra de las reglas”, digas: “déjame ver si hay una manera de satisfacer tu necesidad dentro de las normas”.


6. “Tu hermano/a era mejor que tú”

Nunca compares de manera positiva o negativa sobre nada. Las comparaciones sólo pueden llevar a problemas, independientemente del lado de la moneda en que se encuentre el estudiante.


7. “Me gusta como Juan se sienta”

Curwin dice que mencionar algo así para que todos los demás se sienten es una forma de manipular la situación. Por lo tanto, decirlo, es enseñarle a ellos que este tipo de manipulación, tiene un efecto. Además, cualquier estudiante que nunca se haya destacado públicamente por algo positivo, no se sentirá muy bien. Es mejor ser directo y decir la verdad diciendo: “clase, siéntense”.


8. “Nunca conseguirás nada”

Obviamente, dice el profesor, una frase como esta podría considerarse un insulto. Pero además de esto es incorrecta. “Cuando era niño”, dice él “mucha gente decía que yo no sería profesor”. Entonces se pregunta, ¿cuántas personas han recibido este comentario?


9. “¿Quién crees que eres?”

Una expresión muy común frente al enojo. Pero además de esto, pregunta el profesor, ¿en realidad quieres saber quién es ese estudiante? Decir algo así es una manera de decir: “tu no eres tan importante como yo”. En otras palabras, es una forma de comunicación un poco arrogante que no lleva a nada.


10. “¿No vas a parar de hablar?”

El tono de esta expresión suena algo sarcástico. Este profesor sugiere no empezar las frases con un “nunca” o un “no”. Lo mejor, tal como lo menciona en varios de los puntos, es ser lo más directo posible.


11. “Ahora estoy ocupado/a”

Si un estudiante te necesita, intenta no evitarlo. Si efectivamente no puedes hablar con ellos en un momento determinado, demuéstrales que igual te interesa. Puedes decir algo como esto: “estoy muy ocupado ahora, pero tú eres muy importante para mí. A menos que esto sea una emergencia, encontremos un mejor momento para hablar. Realmente quiero escuchar lo que piensas”.


12. “Toda la clase perderá… a menos de que alguien admita… ”

Un castigo colectivo nunca es una buena solución. Una de las razones principales, según el profesor, es que los estudiantes deben aprender a responsabilizarse de su comportamiento; necesitan resultados predecibles para sus elecciones. Cuando son castigados por algo que no hicieron, ven el mundo como un lugar impredecible donde las consecuencias no tienen nada que ver con las elecciones.


13. “¿Qué pasa contigo?”

Una pregunta como esta da a entender que el estudiante es imperfecto. Además, es una pregunta que en realidad no va a tener una respuesta, pero sí puede generar conflictos en la cabeza de un estudiante. Un enfoque mejor, sugiere el profesor, es decir algo como: “veo que tienes un problema. Trabajemos juntos para encontrar una solución”.

Es normal sentirse frustrado, es humano enojarse de vez en cuando, especialmente en un contexto donde se enfrentan tantos desafíos. Lo importante, es aprender a encontrar un equilibrio, sobre todo en las palabras, para que aquellas que se elijan, no causen ningún daño en quien las recibe.

¿Agregarías otra frase a esta lista?

Fuentes:

Edutopia

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2018-11-16T15:17:35+00:00 noviembre, 2018|Cómo aprenden los niños, Mejora docente|0 Comments

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