“El dominio de la motivación”: lo que los niños necesitan para enfrentar desafíos

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“El dominio de la motivación”: lo que los niños necesitan para enfrentar desafíos

Apoyar, resistir y retroalimentar, son algunas de las acciones que pueden implementar las educadoras para fomentar esta importante habilidad.

Escrito por: Camila Londoño

 

marzo 15, 2018

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Jardín Andalué

Los jardines infantiles están llenos de grandes desafíos. No solo para las educadoras, sino también para los niños que constantemente tienen que encontrar la manera de resolver problemas que son nuevos para ellos. Cosas tan simples como abotonar una chaqueta o pedir ayuda, representan un gran esfuerzo y aunque son acciones que parecen pequeñas, éstas son el primer paso en el desarrollo de áreas físicas, sociales, emocionales y cognitivas.

A menudo, estos pequeños problemas cotidianos pueden ser muy desafiantes y esto puede evidenciarse en las decisiones que toman los niños al realizar determinada actividad. Frente a una frustración hay niños que se rinden, otros en cambio, lo siguen intentando. Quienes han investigado el tema, han nombrado a esa persistencia del niño en tareas que son desafiantes como “el dominio de la motivación”, lo cual cumple un papel clave en el aprendizaje de los niños y en sus logros académicos posteriores.

¿Cómo pueden los educadores impulsar esta importante habilidad?

Basada en Games for Young Mathematicians, un programa de investigación del Centro de desarrollo educativo (EDC), la organización NAEYC enumeró una lista de acciones que sirven para fomentar el “dominio de la motivación”. Estas acciones son las siguientes:

1. Ofrecer varios tipos de actividades desafiantes como juegos matemáticos que tengan más de una solución.

2. Apoyar la independencia de los niños dejando que tomen sus propias decisiones en diversas actividades del día o durante el juego.

3. Resistir el impulso de solucionar un problema para no quitarle al niños la sensación de ser capaz.

4. Ser un guía cuando la frustración aparece. Puede ser, por ejemplo, haciendo preguntas que los orienten en la búsqueda de nuevas soluciones o siendo un apoyo para que el niño pueda realizar determinada acción con éxito.

5. Retroalimentar de forma positiva con comentarios que aplaudan el proceso, al resolución de problemas y las ganas de seguir intentándolo.

Está en manos de las educadoras, lograr que los niños entiendan que persistir y trabajar duro para conseguir un objetivo es un comportamiento útil y positivo. A medida que crecen, los niños enfrentarán más y más complejos desafíos y tiene que estar preparados para enfrentarlos de la mejor forma. En otras palabras, desde pequeños ellos tiene que saber que las dificultades son comunes pero sobre todo, tienen que tener claro que SÍ SON CAPACES.

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2018-03-16T12:45:33+00:00 marzo, 2018|Noticias|0 Comments

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