Emociones y relaciones sociales: la razón por la que estos niños se reúnen 15 minutos todas las mañanas

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Emociones y relaciones sociales: la razón por la que estos niños se reúnen 15 minutos todas las mañanas

La rutina se divide en cuatro actividades simples pero potentes: saludar de una forma diferente, compartir anécdotas personales, jugar y revisar el orden del día.

Escrito por: Camila Londoño

junio 1, 2018

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Edutopia

Las escuelas están rescatando cada vez más la importancia de hacer énfasis en el aprendizaje a través de las emociones y las relaciones sociales. Por esto, están utilizando herramientas y currículos académicos que ayudan a los estudiantes a desarrollar sus habilidades interpersonales como medio para resolver problemas y encontrar soluciones en situaciones de la vida real. Un ejemplo de esto se da en la Escuela Highlander Charter en Rhode Island (EE.UU.), donde todos los días, antes de clase, los estudiantes se reúnen con sus compañeros y sus profesores. ¿Cómo funciona?

Todas las mañanas, durante 15 minutos, los estudiantes se saludan, tienen un tiempo para compartir, realizan una actividad y revisan la programación del día.

En un video de Edutopia donde se registra la actividad, la profesora Valerie Gallagher asegura que, antes de cualquier cosa, es fundamental que los estudiantes se sientan valorados, pues esto convierte el aula en una verdadera comunidad de aprendizaje donde todos se conocen, se respetan y se apoyan para aprender. Esto, dice Valerie, es la base de todo aprendizaje, y actividades tan sencillas como estas permiten darle ese foco a la enseñanza. Las reuniones matutinas hacen parte de un modelo de “salas de clase responsivas” que tienen en la escuela; uno de los objetivos de la actividad es que los alumnos puedan tener una buena transición de la casa a la escuela, sintiéndose cómodos y parte de la comunidad. “Me hace concentrar y sentirme preparada para aprender, dice Mónica en el video –una estudiante de tercer grado de la Escuela Highlander Charter–.

Los estudiantes tiene la opción de escoger la forma como quieren saludar a sus compañeros.

Por ejemplo, lanzando una bola por el piso y haciendo contacto visual con la persona a la que le lanzan la bola o algo más simple, como darse la mano. Al momento de compartir, pueden hablar acerca de lo que hicieron el fin de semana y pueden hacer preguntas para conocerse mucho mejor entre ellos. Todo lo que no hablan comúnmente en clases, lo hablan en la mañana, pues este espacio permite un diálogo diferente, casual, más personal, en el cual, todos tiene voz e importan.

Otra actividad común en la rutina de la mañana es la observación de un botella de plástico que contiene un líquido con escarcha (glitter, purpurina).

El profesor Dan Baldassi pone un cronómetro para que sus alumnos observen durante un minuto esta botella. La idea es que en este ejercicio reflexionen acerca de lo que pueden hacer para empezar el día de la mejor forma. Este ejercicio va acompañado de un diálogo entorno a un tema específico. Por ejemplo, acerca de las acciones que pueden tomar para hacer sentir mejor a una persona durante el día. Todos los estudiantes participan y ofrecen sus puntos de vista.

Luego viene una actividad mucho más física; un juego. Un estudiante, sin mirar, cuenta hasta 10 mientras su compañeros corren y se ubican en esquinas de la sala. Cada esquina tiene un número y el estudiante que cuenta, debe escoger uno de esos números. Los estudiantes de la esquina elegida tendrán que sentarse y dejar de jugar. El juego continúa hasta que todos están sentados. Según Valerie, este juego les permite descargar la energía y prepararse para lo que viene: la revisión de lo que sucederá a lo largo del día.

“Se que a veces, intentar incluir 15 minutos en la programación del día es difícil, pero los estudiantes en cada sala saben que está llegando a un espacio seguro”, explica Baldassi en el video.

Esta rutina les da la oportunidad de tener una voz en la sala; les da la oportunidad de conocer y respetar a sus compañeros, a sus profesores. Las interacciones positivas de la mañana son la base de una cultura escolar centrada en la relación con el otro, en el respeto y en las emociones positivas. Sin duda un buen ejemplo para otras escuelas que buscan hacer énfasis en el aprendizaje para la vida.

Fuentes:

MindShift/Edutopia

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2018-06-01T17:16:07+00:00 junio, 2018|Cómo aprenden los niños|0 Comments

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