En esta escuela el aprendizaje se centra en la vida real

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En esta escuela el aprendizaje se centra en la vida real

En la Philadelphia K–12 school los estudiantes, entre otras cosas, tienen una clase donde aprenden a administrar el Café Vine, un negocio liderado por ellos.

Escrito por: Camila Londoño

mayo 18, 2018

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Edutopia

Un estudio de ballet, un laboratorio de investigación de acuaponía, un estudio de animación y diseño 3D, un café… Estos son algunos de los espacios donde los estudiantes de la Philadelphia Performing Arts Charter School (EE.UU.) aprenden todos los días. La escuela, que fue fundada en el año 2000, hace parte de un sistema escolar enfocado en la vida real y fue creada para que los alumnos pudieran diferenciar y escoger sus intereses a medida que avanzaban en los procesos de aprendizaje. Además de esto, la escuela integra completamente las artes con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y la matemática (STEAM).

Los estudiantes de esta escuela interactúan constantemente con artistas, científicos, emprendedores, entre otros.

El objetivo es que ellos puedan enfrentarse mano a mano con un aprendizaje basado en experiencias reales. Los estudiantes, en lugar de simplemente recibir una instrucción, ayudan a dirigir su propia educación a través de oportunidades personalizadas y con un enfoque en la tecnología. Los profesores, por su parte, cumplen un rol fundamental en el diseño de nuevos cursos y prácticas innovadoras.

La escuela está convencida de que este foco dual basado en el desarrollo creativo y el contenido académico permitirá nutrir la pasión de los alumnos y prepararlos para el futuro. Lo mejor es que este enfoque ha dado resultados pues, desde 2015, los estudiantes de tercero, cuarto y quinto grado han demostrado mejoras en exámenes estatales.

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El enfoque de la escuela empieza con la exposición temprana a las artes y la ciencia.

Por eso, además de las clases básicas, los alumnos tiene siete clases extra de 90 minutos, cada semana, donde exploran la música a nivel vocal e instrumental, el ballet clásico, el francés, la escritura creativa, las artes visuales, la ciencia y la tecnología. Al llegar a la escuela intermedia, eligen una especialización de cinco áreas de contenido clave: artes de la comunicación, teatro, STEM, danza y música. En éstas áreas se enfocan intensamente a lo largo del tiempo que les queda en la escuela.

Además de esto, existe el enfoque del “móvil primero”, esto quiere decir que la escuela ofrece a sus estudiantes un acceso de 24 horas, los 7 días de la semana, a un dispositivo móvil. También se les alienta para que utilicen aplicaciones de iPad para mejorar los aprendizajes fuera y dentro del aula.

En esta escuela los profesores también crean materiales personalizados de aprendizaje en línea y luego los ponen a disposición de todos los alumnos. “La visión de la escuela es proporcionar a los estudiantes todas las oportunidades posibles, abrir todas las puertas”, dice Margery Covello, directora de vida estudiantil a Edutopia. “Eso significa sacar el aprendizaje del aula, hacerlo real, hacer que cobre vida, para que realmente podamos aprovechar la fortaleza de cada alumno”.

Aplicar el conocimiento académico en problemas actuales: esa es la premisa bajo la cual los docentes de esta escuela diseñan proyectos.

Por ejemplo, en una clase de biología, los estudiantes intentan descubrir si los pescados que se sirven en restaurantes de sushi locales, son realmente las especies que estos lugares afirman. Para lograrlo examinan muestras y analizan el ADN con un termociclador portátil. Este es el ejemplo perfecto de un proyecto de “ciencia ciudadana”. Una investigación como esta promueve la adquisición de conocimiento en un contexto real y cotidiano para los estudiantes.

“Creo que el impacto de hacer que mis estudiantes hagan ciencia ciudadana e investigaciones que están conectadas con el mundo real es el conocimiento básico”, dice a Edutopia, Hanna, la profesora responsable de esta actividad.

De muchas formas, el mundo real llega a esta escuela.

Debido al interés de los estudiantes en trabajar con compañías externas y desarrollar habilidades empresariales, la escuela abrió el Café Vine, un lugar administrado por estudiantes que sirve a maestros y estudiantes todas las mañanas. Pero este proyecto es mucho más que simplemente vender cafés. A través de este “emprendimiento”, los estudiantes aprenden a manejar un negocio. Se les enseña cómo administrar el inventario, el presupuesto, el cronograma. También aprenden todo sobre el café: como las diferencias entre los diversos tipos de café–por gusto y olor–. Además tiene la posibilidad de vender sus propios granos a otros cafés locales. Para la mayoría de los estudiantes, el trabajo en Café Vine es el primero y les ayuda a desarrollar habilidades como la responsabilidad, el trabajo en equipo y la resolución de problemas.

El proyecto también les hace tener persistencia y los hace enfocarse en trabajar duro e imaginar nuevas empresas exitosas a futuro. Estas habilidades, sumadas a todas las que desarrollan a través del arte, la ciencia y la tecnología, les ayudarán no sólo en la escuela, sino más adelante en cualquier ámbito en el que terminen trabajando. Aprendiendo de la vida real, los estudiantes de esta escuela están aprendiendo a enfrentar justamente ese mismo mundo real que los espera.

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2018-05-18T17:28:06+00:00 mayo, 2018|Cómo aprenden los niños|0 Comments

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