Estrés en la sala de clases: como agua y aceite

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Estrés en la sala de clases: como agua y aceite

¿Te has fijado que cuando juntas agua con aceite, estas soluciones suelen repelerse? El estrés y el aprendizaje suelen tener la misma repulsión.

Escrito por: Profesor Invitado

mayo 6, 2018

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Foto:

Pixabay

Todos los días estudiantes y profesores, nos sumergimos en días extensos que nos mantienen en constante situación estrés: levantarse temprano, recorrer largos trayectos para llegar al colegio, destinar muchas horas a preparar una clase o trabajo, entre muchos otros problemas familiares o personales. Pero, ¿te has preguntado alguna vez que podría ocasionar esta situación en nuestros estudiantes?

El estrés sostenido en las personas genera un aumento continuo de cortisol en el organismo, situación que ocasiona una serie de cambios fisiológicos en el metabolismo, en el aprendizaje y en la motivación de las personas. Tal como plantean diversos autores (Frodl & O’Keane, 2013), la exposición cerebral excesiva y de largo plazo con cortisol producto del estrés provoca efectos severos en su estructura y su funcionamiento, tal como lo indica Robert Sapolsky en 1986. Según su hipótesis, el estrés crónico puede producir cambios cerebrales que provocan descontrol en el eje hipotalámico-hipofisiario, que controla la regulación del estrés. Al mismo tiempo, otros estudios señalan que la sobreexposición del hipocampo cerebral al cortisol produce que este se atrofie. Pero, ¿cómo afecta esto a nuestros estudiantes? El hipocampo participa de forma importante en el aprendizaje y la memoria, por lo que el estrés crónico podría alterar estas funciones.

Dicho esto, es muy importante que como profesores realicemos actividades para promover un adecuado manejo del estrés por parte de nuestros estudiantes. Se trata de actividades que les permitan tener herramientas para desarrollar el autocontrol y autoconciencia sobre sus situaciones de estrés. Así, desde la escuela sería importante potenciar espacios de conversación entre docentes y estudiantes. Verbalizar las dificultades cotidianas y expresar las emociones puede ser una gran herramienta para reducir los niveles de estrés.

Algunas de las actividades que he puesto en marcha en las aulas donde trabajo son…

Promover espacios de conversación: detenerse y dedicar tiempo a nuestros niños, niñas y jóvenes siempre será un gran inversión. Y lo mejor de todo solo necesitas un poco de tiempo.

Informar sobre los posibles efectos del estrés: es muy importante que nuestros estudiantes tomen conciencia del daño que genera el estrés crónico en el aprendizaje y que aprendan a reconocer momentos y síntomas en los que ellos experimentan estrés. Para abordar estos contenidos puedes utilizar la hora de consejos de curso u orientación, o cualquier clase o espacio para ello.

Impulsar la actividad física y fomentar el desarrollo de las artes: ejercicio físico y el desarrollo de las artes puede ser un gran aliado a la hora de reducir el estrés. Junto con ello, también que se pueden poner en práctica pequeñas actividades de respiración y ejercicios antiestrés.

Como profesora jefe me he permitido poner a prueba alguna de estas actividades. Los resultados han sido realmente beneficiosos para el aprendizaje y la motivación de mis estudiantes. Y, lo mejor de todo, es que ellos también lo han percibido. Los invito cordialmente a ¡repeler el estrés de sus aulas!

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4 Comments

  1. Fabian mayo 7, 2018 at mayo, 2018

    Muy buen artículo, deja claro la advertencia y cómo abordarlo…

  2. Carolina mayo 7, 2018 at mayo, 2018

    Concuerdo con lo expuesto.
    Considero que estamos en una sociedad estresada y la escuela es un espacio más en donde se devela este problema muchas veces naturalizado.
    Creo que hay múltiples factores que inciden en este resultado, cómo por ejemplo, la jornada escolar completa (compuesta solo por más horas de lengua y/o matemática), la extensión del currículum y el exitismo.
    Además de lo anterior, opino que el estrés al que estamos sometidos la mayoría de los profesores en Chile también se proyecta a nuestros estudiantes, ya que agota energía que podría ser utilizada para crear. Es muy difícil desarrollar la creatividad si se está cansado/presionado/estresado, casi imposible. Y ese es el escenario, los profes muchas veces llegan reventados a la sala de clases. Para que el estrés de los escolares baje primero tiene que hacerlo el de los profes.

  3. Beatriz Gomez mayo 14, 2018 at mayo, 2018

    Muy buen artículo, deja claro la advertencia y cómo abordarlo, estoy de acurdo con lo expuesto.

  4. Ina vergara mayo 16, 2018 at mayo, 2018

    Buenísimo y muy acertado

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