¿Cuál es la clave del éxito académico? El sueño podría ser la respuesta

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¿Cuál es la clave del éxito académico? El sueño podría ser la respuesta

Una experta en neurociencia ha centrado su investigación en cómo el sueño afecta la manera como los estudiantes aprenden. Basada en esto ofrece algunos consejos para fomentar lo que ella llama la “buena higiene del sueño”.

Escrito por: Camila Londoño

agosto 22, 2018

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KQED

J. Roxanne Prichard, profesora de psicología y neurociencia y directora científica del Centro para el Sueño Universitario de la Universidad de St. Thomas, explicó en The New York Times que una noche completa puede ayudar si todo lo que tiene que hacer un estudiante es memorizar una lista, pero si tiene que hacer algo más complejo, quedarse despierto en la noche no ayudará, pues las funciones cerebrales disminuyen. Aunque la experta ha centrado sus estudios en el contexto universitario, da unas luces muy importante para entender la relevancia del sueño en cualquier otro contexto de aprendizaje. Un estudio realizado por Prichard y su colega Monica E. Hartmann, evidenció que por cada día adicional de trastorno de sueño que experimenta un estudiante universitario cada semana, la probabilidad de abandonar un curso sube en un 10 por ciento y el promedio de calificaciones se reduce en 0.02, incluso cuando se cumplen la mayoría de factores que influyen en el éxito académico.

Muchos estudiantes llegan a la universidad con terribles hábitos de sueño y estos empeoran cuando las exigencias van aumentando. El problema es que esto también puede ocurrir en la escuela. De hecho, recientemente salió la historia de un profesor que dejó dormir a su alumna en clase porque ella estaba demasiado cansada debido a las exigencias con las que tenía que lidiar dentro y sobre todo, fuera de la escuela.

“Si se mejorara su sueño, la probabilidad de graduarse también lo hará. Nada empeora con un mejor sueño, y muchas cosas mejoran”, explica Prichard.

Cuando la Dra. Prichard comenzó a enseñar en la universidad a tiempo completo, dijo que presenció de primera mano el “delirio y agotamiento de los estudiantes que luchan por mantenerse despiertos” y enfocó su investigación en los estudiantes, buscando identificar los factores que más influían en su falta de sueño de buena calidad. “Me sorprendió descubrir que sentirse estresado era la razón principal del sueño deficiente de los estudiantes”, aseguró la investigadora en un artículo de The New York Times.

Desde entonces, Prichard, ha encontrado formas de ayudar a los estudiantes a manejar mejor su estrés y ansiedad y se ha centrado en rescatar la importancia de practicar lo que ella llama buena “higiene del sueño”, es decir, las medidas de comportamiento que pueden ayudar a asegurar una noche de descanso total y completa.

Pictoline

Ella y la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño ofrecen estas sugerencias para aplicar o fomentar ese sueño reparador.

Son ideas simples para que padres y profesores se aseguren de que sus hijos y alumnos duerman lo suficiente. O para que los estudiantes más grandes, adquieran rutinas que les permitan más adelante, llegar a tener éxito en la educación superior.

1. Acostarse y levantarse todos los días aproximadamente a la misma hora (fines de semana incluidos).

2. Crea un ambiente relajante en el cuarto y seguir una rutina constante a la hora de dormir.

3. Evitar los alimentos y bebidas que contienen cafeína y cualquier medicamento con efectos estimulantes al menos tres horas antes de acostarse.

4. No quedarse despierto hasta tarde para hacer un examen o terminar la tarea. Si sus actividades externas consumen demasiado tiempo, es importante reducir aquellas que son prescindibles.

5. Si es posible, mantener todos los componentes electrónicos (computadora, TV, teléfono celular, etc.) fuera del cuarto y evitar utilizarlos justo antes de acostarse.

6. No irse a la cama con hambre, pero evitar comer una gran comida antes de acostarse.

7. Evitar el ejercicio vigoroso cerca de la hora de acostarse. En su lugar, realizar una actividad de relajación como lectura ligera o meditación.

8. Mantener la habitación tranquila, oscura y fresca para dormir. Si la luz exterior o el ruido son molestos, se puede considerar usar pantallas que bloquean la luz o una máquina de ruido blanco.

Fuentes:

NY Times/Pictoline

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2018-08-24T13:55:11+00:00 agosto, 2018|Cómo aprenden los niños|0 Comments

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