Las razones por la que todo profesor debería tener un mentor

Inicio » Mejora docente » Las razones por la que todo profesor debería tener un mentor

Las razones por la que todo profesor debería tener un mentor

La profesora Heather Wolpert-Gawron tuvo una mentora durante 15 años. Ahora, basada en su experiencia, resalta la importancia de este rol en el desarrollo profesional docente.

Escrito por: Camila Londoño

mayo 16, 2018

0
Foto:

Refinery 29

Heather Wolpert-Gawron es profesora y entrenadora de la metodología de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP). En un artículo de Edutopia, Heather cuenta la historia de Liz Harrington, una docente que fue su mentora durante 15 años. “Liz es la primera persona a quien llamo para compartir mis pequeñas victorias y mis vergonzosas derrotas”, dice la profesora, complementando esto con otra serie de anécdotas sobre aquella mentora y guía que la ha acompañado durante tantos años.

Heather cree que todos los profesores deberían tener su propia “Liz”, es decir un mentor que acompañe su proceso de mejora profesional. La mentoría, dice ella, es vital en el ámbito educativo pues además de ser amigos, son excelentes profesionales con la habilidad de transmitir todo su conocimiento en conversaciones informales o en la planeación del día a día. Los mentores, asegura Heather, son capaces de discutir contigo de la mejor forma y al mismo tiempo te ayudarán a desarrollar y desplegar todas tus capacidades, además de impulsar diversas herramientas pedagógicas.

Ahora bien, también existe lo que se llama un “mentor asignado”, pero según Heather, no cumple el mismo rol de “Liz”.

Este tipo de mentores usualmente acompaña a un profesor novato al inicio de su carrera y como su nombre lo indica suelen ser asignado, situación que marca completamente la diferencia. Contrario a esto, una mentora como Liz aparece de una forma mucho más natural y además de aconsejar y apoyar, puede fomentar la reflexión y los riesgos que enriquezcan la labor del docente en el aula. Esos buenos mentores como aquella que Heather encontró, tienen, según su experiencia, algunas cualidades que los hacen extraordinarios:

1. Respetan lo que quieres hacer y tiene la habilidad de ayudarte a solucionar problemas y hallar nuevas perspectivas.
2. Escuchan, pero saben también cómo lograr que hagas una pausa y escuches.
3. Colaboran, comparten ideas y son partidarios del aprendizaje recíproco.
4. Celebran tus logros.
5. Abren espacios seguros para que te desahogues.
6. Diseñan grandes estrategias, pero también valoran los diferentes estilos de enseñanza.

“Si no tienes un mentor ahora, búscalo”, dice Heather.

Un buen mentor es clave para mejorar la práctica y para estar motivado en una labor que es maravillosa, pero muy desafiante. Por eso, esta docente sugiere que lo encuentres, incluso si es por fuera del establecimiento en el que trabajas. Además, Heather aclara algo importante: un mentor no es necesariamente un veterano, un profesor joven también puede ser un mentor. Se trata simplemente de encontrar a una persona que te ayude, más allá de lo pedagógico, a crecer como profesional, como líder; tal como Liz lo hizo con Heather quien ahora también sabe que tiene las herramientas necesarias para convertirse en mentora de alguien más. “Confía que tú también tienes algo para entregar”, dice la profesora, así podrás apoyar la labor de alguien, sin olvidarte de encontrar a ese mentor que te apoyará a ti.

Fuentes:

Every Teacher Needs a Mentor, Edutopia.

¿QUÉ TE PARECIÓ ESTA NOTICIA?

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (3 votos, promedio: 4,67 de 5)
Cargando…
2018-05-16T17:26:25+00:00 mayo, 2018|Mejora docente|0 Comments

Leave A Comment