¿Cómo lograr que tus estudiantes escriban mejores introducciones? Sigue estos consejos

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¿Cómo lograr que tus estudiantes escriban mejores introducciones? Sigue estos consejos

En una buena introducción está todo lo que el lector necesita para sentirse atrapado pero, ¿cómo se construye? Esta profesora ilustra algunos consejos prácticos y efectivos.

Escrito por: Camila Londoño

abril 27, 2018

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TED-Ed

Imaginación, intriga y emoción: una introducción en un texto está llena de estos tres elementos que nos hacen querer leer más y más. En esos inicios está casi todo lo que un lector necesita para descubrir si el tema le parece interesante o no. Pero para algunos construir una buena introducción puede ser muy desafiante, especialmente en textos más académicos como ensayos o análisis literarios. Los estudiantes se enfrentan a menudo a este desafío y por eso, la profesora Carolyn Mohr decidió explicar por qué las introducciones son claves, además de ilustrar algunos consejos para mejorar este aspecto en la escritura –específicamente en la elaboración de análisis literarios–.

Lo primero que explica Mohr es que un ensayo tiene cuatro elementos: la introducción, la tesis, el análisis y la conclusión.

Aunque aparentemente la introducción es el primer paso, puede ser complejo empezar por ella. Por esto, el gran consejo de Mohr es desarrollar la introducción al final y partir por la tesis. Esto es esencial pues en la tesis, ésta la base de todo el ensayo, incluyendo la introducción. En ese sentido, lo más clave es averiguar primero qué es lo que quieres analizar antes de analizarlo. ¿Cómo hacerlo?

Mohr sugiere empezar con el planteamiento de preguntas al autor.

Por ejemplo, dice ella, a Charles Dickens, el alumno le podría preguntar cosas como: “¿por qué pones la atención en las manos de los personajes? y ¿qué sucede con sus nombres?”. Después, para limitar el concepto de análisis, los alumnos deberían responder sus propias preguntas. Con las respuestas, se pueden encontrar patrones que permitan definir lo que se puede analizar de ello.

Una vez hecho esto, ella aconseja redactar y revisar el análisis.

Sólo después de esto, se puede escribir la introducción. Para esta, la profesora sugiere evitar citas famosas, definiciones de diccionario o preguntas retóricas. Además aconseja tener en cuenta el contexto histórico del tema, una anécdota o concepto más amplio. Por ejemplo, si el estudiante se centra en analizar el simbolismo que tiene las manos en una obra de Dickens, entonces se puede iniciar con algo similar a esto:

“27 huesos en la mano y la muñeca, permiten a los humanos crear y destruir al mismo tiempo. Miles de manso han estado detrás de creaciones sorprendentes de la historia. Las manos representan un símbolo poderoso, uno que no pasa desapercibido en la obra de Charles Dickens. En Grandes Esperanzas, Dickens usa las manos para simbolizar las desigualdades sociales, y con su crítica, expone la urgente necesidad de una reforma social en el Londres victoriano”.

Lo último que aconseja Mohr es darse un tiempo para elaborar y revisar la tesis y la introducción.

Además, ella recuerda que si hay un aburrimiento a la hora de escribir, lo más probable es que el lector también se aburra leyendo. En este sentido, no sólo es relevante hacer una buena introducción, sino también abordar temas que despierten un interés en el mismo alumno. En este proceso, el profesor es clave. Una combinación de buenos temas, una buena guía y una buena implementación de estos consejos, serán herramientas esenciales para la formación de grandes escritores.

Fuentes:

TED-Ed

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2018-04-27T15:46:30+00:00 abril, 2018|Cómo aprenden los niños|0 Comments

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