“Los niños deben aburrirse para estimular su creatividad”

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“Los niños deben aburrirse para estimular su creatividad”

Manuel Andrades Cordero es profesor de Educación Física en el CEIP San Pedro Apostol de Ribatejada (Madrid) y está considerado como uno de los mejores diez profesores de España. Aquí cuenta parte de su experiencia.

Escrito por: Fuente Externa

marzo 14, 2018

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Educación 3.0

Manuel Andrades Cordero, o Lolo como todos le llaman, es profesor de Educación Física en el CEIP San Pedro Apostol de Ribatejada (Madrid). Está considerado como uno de los mejores diez profesores de España: ha quedado primero por la Comunidad de Madrid y quinto por España en los Premios Educa Abanca, plataforma que promueve la mejora de la educación.

En esta entrevista realizada por Educación 3.0 cuenta cómo surgió su vocación docente, las metodologías que utiliza y su visión acerca de la educación, entre otros temas. ¡No te lo puedes perder!

– ¿Qué recuerdo guarda de su paso por el colegio?

– Siento nostalgia, ya que en la actualidad creo que a los niños les falta calle. Los recuerdos de mi niñez son de pocos deberes, libertad para jugar, de asumir riesgos y tiempo para aburrirme. Hoy en día están sobre-explotados de actividades. Creo que los niños deben aburrirse para estimular la creatividad. Francesco Tonucci nos hace reflexionar mucho sobre los espacios y los tiempos. Si la sociedad (ayuntamientos, docentes, familias, empresarios, cuerpos de seguridad, arquitectos…) escuchase a los niños, ayudaría a solventar este grave problema.

– ¿Y de los profesores que le dieron clase?

– He tenido la oportunidad de dar clase en la escuela en la que estudié. Fue algo fantástico, emotivo y gratificante a nivel personal y humano. Tengo que decir que de aquellos cuya actitud y métodos no comparto me han servido para aprender qué no quiero para mis alumnos. Siempre pienso en qué me gustaría si fuese niño. Todo maestro debe llevar un niño dentro.

– ¿Por qué decidió hacerse docente?

– Surge de mis raíces. Mis tías, grandes conocidas en su tierra, Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), fueron maestras muy reconocidas; de hecho, hay una pequeña plaza en su nombre que siempre que voy a visitar para compartir mis éxitos con ellas, aunque no las tenga ya. Me transmitían mucho afecto, mucho sentido del humor y tranquilidad.

– ¿Qué le ha enseñado su profesión a lo largo de estos años?

– Me ha aportado muchas enseñanzas: si alguien no se sube en mi barco, navego solo, porque sé que los niños me lo agradecerán. He aprendido a no callarme, a que respeten a mí y a mi área, y a la Educación Física porque es igual de importante que el resto de áreas.

Bajo mi humilde punto de vista, la única capaz de trabajar valores, emociones, salud psíquica y corporal y canalizadora de actitudes que radiquen la violencia y el acoso escolar, entre otros problemas de la sociedad. Y no lo digo yo, me corrobora la neurociencia, la educación emocional y mi propia experiencia personal.

– ¿Y en el caso de los alumnos a los que ha dado clase?

– He dado clase a niños con diferentes perfiles psico-socioeconómicos y con variadas situaciones personales. De todos he aprendido que ellos han sido mi oportunidad y yo la suya. Los niños, que no se nos olvide a los adultos, son personitas que necesitan ser escuchadas, valoradas, respetadas y sobre todo queridas.

– ¿Cómo trabaja en el aula? ¿Qué tipo de actividades y experiencias realiza con sus estudiantes para aumentar su motivación?

– Trabajo transmitiendo pasión, entusiasmo e ilusión en lo que hago, porque para mí ser maestro es EMOCIÓN y la educación sin emoción, no es educación. Tengo un lema personal que siempre uso que dice: lo afectivo es efectivo. Usamos aprendizajes basados en proyectos puesto que considero que el maestro no debe ser siervo del libro, sino que éste debe ser un recurso más. Apuesto por una educación con alegría y sentido del humor ya que es esencial en la vida. Trabajo emocionalmente con ellos mediante asambleas, aprendizaje cooperativo y el juego ya que como dice Francisco Mora “es el disfraz del aprendizaje”. Todo esto me ayuda a construir unos valores basados en el respeto, la empatía, la humildad, la resiliencia, la estima, la responsabilidad y la autonomía que les ayudará a construir su formación integral como personas.

Su metodología favorita es…

Tener varias edades compartidas me permite hacer una combinación cooperativa, globalizadora, lúdica y emocional. Aunque bajo mi punto de vista, la mejor metodología es cada niño. Partiendo de ello considero que las bases para construir mi modelo de escuela son:

Cooperativa bajo el lema: UBUNTU. Somos una tribu, nos necesitamos y soy lo que soy gracias a ti. Además saben que juntos aprendemos mejor respetando nuestros ritmos y procesos.

Globalizadora. Partiendo de que construyen sus aprendizajes juntos, debemos combinar los contenidos. Y para ello, el aprendizaje debe construirse desde el movimiento. Mediante las áreas de Música y Educación Física somos capaces de construir un mejor modelo de aprendizaje donde la curiosidad, la sorpresa y la alegría hacen de la motivación fuente de conocimiento y aprendizaje.

Lúdica. El juego es placer y los niños juegan por placer. También es autonomía porque ellos construyen sus normas, llegan a acuerdos, resuelven conflictos y se generan amistades.

¿Qué visión tiene de la educación y qué cosas cambiaría para mejorarla?

– Es necesario dar formación a los docentes y que la educación emocional sea la base del aprendizaje

Hasta que no se considere al alumno una persona y no un número difícilmente el cambio será real. Creo que la clase política debería consultar a los que pisamos el aula en el día a día. Derribar tabiques y trabajar por talleres o centros de interés: ciencia, arte, música, actividad física, magia, oratoria, cocina, costura, fotografía, electrónica… Para ello, es necesario dar formación a los docentes y que la educación emocional sea la base del aprendizaje.

Trabajar por grupos inter-nivel reduciendo número de alumnos es otra posibilidad. Trabajo en una escuela rural y creo que es un modelo para el resto de escuelas: reducir cupos de PT y AL para que los niños con necesidades tengan las mismas oportunidades y una educación individualizada. A pesar de todos estos aspectos, tras mi asistencia al I Congreso Mundial de Educación, del que por cierto, se han hecho oídos sordos instituciones y medios de comunicación en general veo brotes de esperanza puesto que la pasión compartida se contagia.

– ¿Cómo imagina el futuro de las aulas para los próximos años?

– Con niños respetuosos, colaborativos, autónomos, responsables, creativos, emprendedores y felices porque tendrán maestros modelos.

– ¿Habrán cambiado realmente las cosas?

– Confío que nos escuchen y que cambien las cosas, porque otra educación es posible.

– Por último, un pequeño test. ¿Qué le sugieren las siguientes palabras?

– Aula: sin muros.

– Docencia: vocación.

– Deberes: derechos.

– Examen: autoevaluación y estrés del niño

– Innovación: renovación.

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2018-03-14T11:38:46+00:00 marzo, 2018|Actualidad|0 Comments

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