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Desigualdad: de la PSU al trato a los profesores

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Desigualdad: de la PSU al trato a los profesores

Escrito por: Administrador Elige Educar

enero 4, 2016

Compartimos la columna que escribió, nuestro Director Ejecutivo, Hernán Hochschild, en Voces de La Tercera.

Los recientes resultados de la Prueba de Selección Universitaria nos parten el alma nuevamente. No nos sorprenden, pero nos duelen y escandalizan. El puntaje promedio en matemáticas de los estudiantes de colegios municipales fue de 468 puntos, lejos de los 606 puntos promedios del sector particular pagado. Con estos resultados, apenas el 40% de los estudiantes de contextos más vulnerables que rindieron la PSU logró obtener el puntaje mínimo para postular a las universidades adscritas al Sistema Único de Admisión. ¿A qué se deben estas diferencias? Y, lo más importante, ¿qué deberíamos hacer al respecto?

Sabemos que la PSU tiene un sesgo socioeconómico, que especialmente perjudica a estudiantes de establecimientos técnico-profesionales (Informe Pearson, 2013), y que por sí sola no es el mejor método para discriminar correctamente. Sin embargo, más profundas son las desigualdades de origen, que se reflejan no solo en el capital cultural que cada estudiante recibe de sus familias y contextos, sino en que en los establecimientos de mayor vulnerabilidad hoy no logran entregar los contenidos mínimos que mide la PSU.

No hay duda de que como país estamos trabajando en combatir la desigualdad educacional, muestra de ello es el proyecto de ley de carrera docente que actualmente se discute en el Senado. Sin embargo, aunque este mejora sustantivamente las condiciones de ejercicio de todos los profesores, está desaprovechando su potencial, porque no reconoce como corresponde a los profesores que ejercen en contextos de mayor complejidad social.

Uno de cada cuatro profesores, aproximadamente 55.000 docentes, se desempeñan en establecimientos con 60% o más de alumnos prioritarios, quienes ganan, en promedio, un 15% menos que sus pares de otros establecimientos. Además, los profesores formados en universidades de mejor nivel tienden a desempeñarse en colegios de nivel socioeconómico alto. Con esta realidad, el proyecto de ley crea una asignación para dichos profesores de sólo $ 43.000 mensuales, al inicio de su carrera, lo que no alcanza a cubrir las brechas de sueldo existentes respecto de los docentes que se desempeñan en contextos de menor complejidad social. Por ello, y con el fin de reconocer correctamente a los profesores que trabajan en establecimientos de mayor vulnerabilidad, en Elige Educar proponemos -entre otras medidas- aumentar esta asignación a $ 100.000 mensuales de modo que ésta pueda alcanzar los $275.000 según el desempeño del docente, así como dar más tiempo no lectivo para estos maestros.

Combatir la desigualdad requiere soluciones integrales, y una de ellas es fortalecer la educación donde más se necesita; de lo contrario, nos veremos enfrentados a un círculo vicioso permanente, en donde docentes que trabajan en contextos vulnerables reciben un apoyo insuficiente, lo cual se traslada al desempeño de sus estudiantes, manteniendo y reproduciendo las brechas socioeconómicas que trae consigo la PSU. Para ello es fundamental perfeccionar el reconocimiento que reciben los docentes, de modo que más y mejores profesores realicen su trabajo en los establecimientos municipales donde más se concentra la vulnerabilidad; estrategia esencial para combatir la desigualdad de origen. De no ser así, no habrá instrumento de selección universitaria que discrimine con justicia los talentos y capacidades de nuestros estudiantes, los cuales están distribuidos de igual forma en toda la población.

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2016-09-24T16:11:33+00:00 enero, 2016|Columnas de opinión, Noticias|Comentarios desactivados en Desigualdad: de la PSU al trato a los profesores