En 2018, Disney dio a conocer Dream Big Princess, un proyecto audiovisual que destaca la historia de 20 mujeres ejemplares que se desempeñan en distintos campos profesionales como la música, el deporte, la tecnología, las artes, la ciencia, la medicina, la moda y la política. ¿El objetivo? Mostrar a las próximas generaciones de mujeres que alcanzar sueños sí es posible.
Mujeres como Asmaa Boujibar, la primera mujer marroquí de la historia en unirse al Centro Espacial Johnson de la NASA; la actriz británica-estadounidense Emily Blunt, o la vicepresidenta de marketing de productos Apple, Susan Prescott, entre otras. La serie se lanzó en el marco de un campaña realizada por Girl Up, una organización de las Naciones Unidas que busca, entre otras cosas, empoderar a las siguientes jóvenes líderes del mundo.
Los 21 cortos están publicados en Disney y pueden convertirse en una herramienta extraordinaria para empoderar a través de historias de mujeres reales que soñaron en grande y llegaron muy lejos. Estas mismas mujeres comparten sus desafíos, sus desilusiones y sus triunfos, dejando claro que elegir un camino que te apasiona sí vale la pena.
De la mano con la serie, vale la pena recalcar el trabajo de Girl Up, la organización que desarrolló el proyecto de la serie audiovisual. Son varios los objetivos de esta organización, y uno de estos –impulsado junto a las Naciones Unidas–, es garantizar que las adolescentes tengan acceso a una educación de calidad y una educación completa (desde el jardín hasta la escuela secundaria). El propósito es formar niñas más saludable, poderosas, capaces de revertir los ciclos de pobreza y líderes dentro de sus propias comunidades. Un objetivo que se ha vuelto prioritario en los procesos de formación.
La educación de las niñas ha demostrado tener un enorme impacto en la sociedad y las historias de estas mujeres reflejan cómo trasciende ese impacto, y si bien el proyecto audiovisual es 2018, sigue vigente como herramienta para inspirar y abrir la mente y la confianza para pensar en grande.