Una investigación de la Universidad de Carolina del Norte, la Universidad Brigham Young y la Universidad Irvine de California, descubrió que la participación de los padres es uno de los factores más significativos en el rendimiento académico de los niños. Para descubrir qué pueden hacer los apoderados para ayudar a los menores a sobresalir, les preguntaron a más de 40 profesores por sus sugerencias al respecto.
Leerles, leer con ellos, hacer que te lean y motivarlos a tener hábitos de lectura fue la respuesta más popular entre los profesores consultados.
Las comidas familiares son un buen momento para conversar sobre cómo les está yendo a todos. Cuando la familia sobre lo que pasó en el día, lo bueno y lo malo, padres y madres son capaces de tener una mejor percepción sobre sus vidas. La comunicación constante es una de las muchas claves para tener éxito en la vida.
Si quieres que lean, primero sé un lector. Si quieres que mejoren sus habilidades de escritura, empieza a escribirles cartas a tus hijos.
No todo es estudio. Es importante generar espacios de juegos y diversión. ¡Diviértete con ellos!
Lo mejor que pueden hacer es esperar excelencia de sus hijos, ya que si ellos no obtienen una nota máxima, lo más probable es que se acercarán a ella. Si las expectativas están puestas en un 4, entonces ellos no tratarán de obtener una nota más alta. Todo se trata de establecer estas expectativas para que tus hijos, intrínsecamente, se sientan motivados a hacer lo mejor que pueden, incluso cuando no estés cerca. Y para algunos, un 4 es lo mejor que pueden, y eso también está bien.
Deberían motivar a sus niños a salir a caminar, mirar las nubes y jugar afuera, ponerlos en contacto con el medio ambiente. Los adolescentes ocupan 11 horas aproximadamente frente a una pantalla. Eso asusta y hay que trabajarlo.
¡Asegúrate que hagan sus tareas y motívalos para que así sea!
Inevitablemente, aquellos padres y madres que van a las reuniones son los de aquellos niños que están haciendo todo bien. Algunos ni siquiera se dan cuenta que sus hijos están fallando. No responden las llamadas y no van a reuniones. No basta con preguntarles a tus hijos cómo les está yendo en el colegio. Pregúntale también a los profesores.
Asegúrate de que tu hijo o hija sepa que tú y el profesor están en la misma página en términos de disciplina, éxito académico y salud social y emocional. El niño o niña no debería pensar que sus padres lo salvarán del profesor cuando ellos no toman buenas decisiones.
Haz que tu hijo se enfrente a distintos niños y niñas, así aprenden cómo jugar y colaborar apropiadamente con otros. ¡A trabajar por la interacción!
Es importante dejar de crear excusas para ellos.
Haz preguntas sobre qué es confuso en la tarea en vez de decir “ésta es la nueva forma y no puedo ayudarte”. Mantente positivo, participa en la escuela y con el profesor.
Es importante valorar la educación en casa y tomar la responsabilidad de ser compañeros de los docentes en el triunfo educacional de los niños.
Cuando llegas tarde cuatro o cinco veces por semana, y no recoges a tu hijo o hija a tiempo, ellos y sus pares lo notan. Es incómodo para ellos.
El error es parte del aprendizaje y es importante que aprendan también de sus equivocaciones.
Menos azúcar y grasas, ¡y más ejercicios!
Si tienes preguntas sobre la clase o las asignaturas, acércate a los profesores directamente antes de decepcionarte e ir a dirección, que podría parecer que estás a cargo, pero la verdad es que son los docentes los que dirigen sus clases y saben lo que está pasando en ellas. Los profesores son tu mejor recurso para respuestas sobre la clase y tu estudiante.