El Estudio Regional Comparativo y Explicativo 2019 (ERCE 2019), iniciativa del Laboratorio Latinoamericano de la Calidad de la Educación (LLECE), se realiza desde 1995 y en su cuarta versión aparte de medir competencias en Lenguaje, Ciencias y Matemáticas, se encargó también de medir por primera vez a gran escala las habilidades socioemocionales de los estudiantes de la región.
El apartado de las habilidades socioemocionales del estudio estuvo a cargo del Centro de Medición MIDE UC de la Pontificia Universidad Católica de Chile, centro universitario de investigación que proporciona información para guiar la creación e implementación de políticas públicas relacionadas a la educación.
En el estudio se definió la apertura a la diversidad como la disposición para aceptar a alumnos de distintos grupos sociales, países, etnias, colores de piel o con alguna discapacidad.
A nivel regional, el 85% de las respuestas se concentraron en las dos categorías más positivas, “me gustaría un poco” o “me gustaría mucho” que llegue un estudiante de otras etnias, religiones, etc.

En tanto, Cuba y Costa Rica fueron los países con mayor porcentaje de respuestas positivas, con 93% y 92% respectivamente.
Definida como la capacidad de seguimiento de las normas de la clase, la de pedir ayuda cuando se necesita y la de perseverar. En esa área, el 74% de las respuestas estuvieron entre las dos categorías más positivas, “varias veces” o “casi siempre”, los estudiantes realizaron acciones en las que se autorregulan, como salir a jugar solo después de haber terminado una tarea o revisar un examen antes de entregarlo.

Por otro lado, sólo el 5% de las respuestas estuvieron en las dos categorías negativas. Cuba fue el país que presentó más autorregulación y Brasil el que menos.
Se refiere a la habilidad de comprender los puntos de vista de otras personas y a experimentar emociones congruentemente con la situación que pasa el otro. Considerando el total de respuestas, el 55% de ellas se concentra en las dos categorías más positivas, “varias veces” o “casi siempre”, mientras que un 45% en las dos más negativas, “a veces” con un 30% y “nunca o casi nunca” con un 15%.

Como dato interesante, los estudiantes cubanos reportaron una media de niveles de empatía más altos que la media regional.
El estudio también identificó algunos factores que influyen en la obtención de estas habilidades:
El estudio llegó a la conclusión de que es es necesario mejorar la instrucción de los docentes en relación a las habilidades socioemocionales, necesarias para convertir a los niños y niñas en ciudadanos activos y con la capacidad de llevar adelante sus propios proyectos de vida.