El estudio muestra que la ciudadanía reconoce el impacto social de la docencia y la posiciona entre las profesiones más valoradas a nivel personal. Si bien persisten desafíos en la percepción de sus condiciones laborales, los resultados confirman una alta valoración simbólica que abre oportunidades para avanzar hacia un mayor reconocimiento de profesores y educadoras.
El más reciente Índice Elige Educar, elaborado en conjunto con la empresa NielsenIQ, confirma una paradoja en la percepción ciudadana sobre la profesión docente y su valoración: mientras un 64% afirma que los profesores realizan un aporte a la sociedad mayor que el de cualquier otra profesión, apenas un 11% cree que los profesores reciben buenas remuneraciones y solo un 21% considera que cuentan con estabilidad laboral.
Este Índice –el único de este tipo en Latinoamérica– se ha consolidado desde 2009 como una herramienta clave para entender cómo la ciudadanía valora a profesores y educadoras en Chile.
En 2025, el Índice Elige Educar alcanzó 46 puntos y para analizarlo se consideran los dos subíndices que lo componen. El Subíndice de Valoración mide el reconocimiento simbólico y emocional hacia la profesión docente; mientras que el Subíndice de Perspectiva Laboral, evalúa las percepciones sobre sus condiciones materiales.
Los resultados muestran una diferencia entre cuánto se valora a los profesores como figura social y cómo se perciben sus condiciones de trabajo. Esto se refleja en el valor de los subíndices, donde el Subíndice de Valoración alcanza los 63 puntos, en contraste con el Subíndice de Perspectiva Laboral que llega solo a los 29 puntos.
“Uno de nuestros principales retos es convertir percepciones que, a primera vista, pueden parecer subjetivas en indicadores que permitan comprender cómo se valora realmente la docencia en Chile. El diseño de estos indicadores es resultado del trabajo con Elige Educar, enfocado en entender con mayor profundidad los factores que influyen en la percepción social hacia la profesión docente. La ciudadanía manifiesta una alta valoración simbólica hacia los docentes; sin embargo, cuando se analiza desde una dimensión laboral, el escenario es diametralmente distinto. En ese contexto, resulta importante avanzar hacia una mayor coherencia entre esa valoración social y la perspectiva laboral de quienes ejercen la docencia”, explicó Gabriela Jorquera, Research Manager de NielsenIQ
Además, el informe señala que un 64% de los chilenos está de acuerdo con que los profesores realizan un aporte a la sociedad mayor que el de cualquier otra profesión. El Subíndice de Valoración Simbólica muestra que un 60% de la ciudadanía apoyaría a su hijo o hija si decidiera estudiar pedagogía mientras que sólo un 21% está de acuerdo en que los docentes cuentan con estabilidad laboral y apenas un 11% cree que reciben buenas remuneraciones, indicadores que integran el Subíndice de Perspectiva Laboral.
¿Quiénes valoran más la profesión docente? El estudio demostró que la valoración simbólica es significativamente más alta entre los sectores de nivel socioeconómico medios y bajos.
“Esto podría vincularse con una mayor cercanía cotidiana al rol docente como figura de referencia y agente de movilidad social. Los resultados indican que la profesión es particularmente valorada en contextos donde su impacto es más visible en el día a día, reforzando su relevancia social en estos entornos”, afirmó el investigador de Elige Educar, José Miguel Vergara.
En este mismo estudio, cuando se consulta por la profesión más valorada para el entrevistado desde un ámbito personal en relación a otras carreras universitarias (“‘¿Cuál es la profesión que tú más valoras?”), la docencia está en segundo lugar, con un 25% de menciones, quedando solo por debajo de Medicina, dentro de un listado de otras siete profesiones.
Sin embargo, al preguntar sobre cómo creen que la sociedad chilena valora la profesión docente (“¿Cuál es la profesión más valorada en Chile?”), las carreras de pedagogía aparecen entre las menos valoradas, con solo un 2% de menciones, en relación a las otras profesiones universitarias de la encuesta.
“Esta disonancia es muy reveladora: a nivel individual los chilenos sí reconocen y destacan el valor de los docentes y educadoras, pero perciben que la sociedad chilena, a nivel general, los valora poco. Es decir, los chilenos sienten que la profesión docente no tiene el estatus social que merece. Además, la ciudadanía es consciente de los desafíos que enfrentan los docentes, en sus condiciones laborales o salarios, lo que se relaciona con esta sensación generalizada de que es una carrera poco valorada. Por lo tanto, aún queda el importante reto de traducir esa alta valoración personal en un reconocimiento social donde los docentes sientan que su rol es fundamental para nuestra sociedad. Esto no sólo es una tarea cultural, sino un imperativo de políticas públicas que deben ser fortalecidas», explicó Vergara.
Puede leer el informe completo en este link.