Un día, Carolina Rioseco y Mariana Lobos tuvieron una idea genial para convertir a sus pequeños estudiantes en inventores. Lo primero que hicieron fue camuflar una cámara antigua en el patio del Jardín Andalué. La idea era que los niños la encontraran y cuestionaran las razones de su misteriosa aparición. En pleno proceso de indagación llegó Helmuth, un personaje con apariencia de científico, pelo gris y acento extraño… estaba buscando una cámara que se le había perdido. Sorprendido, Helmuth descubre que los niños tenían su objeto preciado y agradecido, decide contarles un poco sobre éste y motivarlos a ser creadores de grandes cosas.


Liderados por Carolina y Mariana, se sumergen en el mundo de la ciencia, estudiando también la historia de diversos personajes como Graham Bell, Thomas Edison, Einstein, Galileo, Marie Curie y da Vinci. Inspirados en ellos y en Helmuth (Carolina) quien eventualmente aparecía, crearon sus propios inventos, los cuales más adelante fueron presentados en una exposición interactiva que se realiza en el jardín en la cual se invita a los padres a ser partícipes de los resultados. La realización de este proyecto inspirado en la ciencia duró un semestre y al final, los niños fueron incluso ganadores de un Premio Nobel por sus inventos.

Además, muy a su estilo, nos mostrarán cómo las educadoras son capaces de transformarse y crear maravillosas puestas en escena con un único objetivo: lograr que todos los niños aprendan.