Rafael Yuste es neurobiólogo, ideólogo del proyecto BRAIN y profesor de Ciencias Biológicas y Neurociencia en la Universidad de Columbia. En Aprendemos Juntos de BBVA, un espacio para impulsar conversaciones sobre educación, habló sobre la importancia de unir el sistema educativo y la neurociencia.
Una de las pasiones de Rafael es averiguar qué le ocurre al cerebro cuando tenemos un pensamiento. ¿Qué pasa en el cerebro al tener una idea? En esto se centra el neurobiólogo, en la correlación entre la actividad neuronal y el pensamiento.
Al pensar, las personas cambiamos de un camino a otro. Una especie de navegación mental, tal como si fuéramos de un sitio a otro físicamente. Una de las investigaciones de Rafael, es observar todas las neuronas a la vez y ver las propiedades emergentes del cerebro a pantalla completa.
“Una de mis pasiones es entender qué le pasa a tu cerebro cuando tienes un pensamiento; y para intentar averiguar cómo se aprende, necesitamos saber primero qué es un pensamiento”, sostuvo Yuste.
Evidentemente, estas deberían estar conectadas entre sí porque cada vez que aprendemos algo, el cerebro cambia. Sin embargo, lo que se enseña en las escuelas, no está encajado con la máquina que lo genera: el cerebro.
Pese a esto, hay aliados al momento de educar. De acuerdo a Yuste, el contacto personal y emocional con un docente es lo más importante. Lo que más marca a un/a estudiante es el uno a uno, porque se entrega -además de conocimiento- inspiración.
La tutoría, es decir el uno a uno, debe ser la base de la educación para este neurobiólogo. Para él, la motivación e inspiración, son fundamentales para generar aprendizajes significativos. Incorporarlas a base de preguntas y estimulación emocional funciona para el cerebro.
El cerebro tiene componentes emocionales que están anclados al sistema nervioso, al no poder disociarlos, lo emocional ayuda a entender. Si tus estudiantes están involucrados emocionalmente con la clase, aprenderán más y mejor.
Uno de los grandes misterios de la neurobiología es saber para qué sirve el sueño. Los seres humanos pasan ⅓ de su vida durmiendo, pero no se sabe el porqué; incluso si a un animal se le quitara el sueño, este moriría.
Durante el sueño se renuevan los circuitos cerebrales que se han utilizado durante la vigilia. Por ello, interferir con el sueño, interfiere con el aprendizaje. Si este se quita o se reduce en casos específicos, el aprendizaje se verá reducido.
El cerebro tiene periodos de mucha plasticidad, en donde la información del exterior cambia la estructura de este. La visión, el aprender a caminar, el aprender a hablar, entre otros, tienen periodos críticos. Si cierran los periodos críticos de aprendizaje de determinada cosa, aprenderlo después se hace más difícil.
Hay periodos críticos que duran más y otros menos, durante la infancia e incluso hay algunos abiertos hasta la adolescencia. Por eso es tan importante la educación, ya que se incide en un punto crítico del cerebro.
¿Conocías estos puntos de vista acerca del aprendizaje y el cerebro?