Un móvil que alumbra en la oscuridad, un libro y un juego, son sólo algunas de las actividades que puedes realizar en clase para explicar este complejo pero fascinante tema astronómico.
El objetivo de enseñar las fases de la luna es lograr no sólo que los estudiantes comprendan la teoría, sino que relacionen las características de este fenómeno con el famoso modelo astronómico heliocéntrico y puedan explicarlo. Aunque parece sencillo, en realidad es una temática compleja de enseñar y aprender, principalmente por el conocimiento espacial que requiere. Por eso, antes de pasar por la explicación de las fases lunares, es preciso que los niños sepan que la Tierra rota sobre su propio eje y gira alrededor del Sol, que la Luna también rota sobre su propio eje, gira alrededor de la Tierra y se traslada con ésta alrededor del Sol. Una vez sabiendo estos conocimientos, comprender por qué vemos la Luna un determinado número de horas al día o por qué ésta cambia de forma cíclica, será mucho más sencillo.
A pesar de la complejidad del tema, explicar las fases lunares tiene una gran ventaja: se puede hacer de una forma muy didáctica (para chicos y grandes). Es más, existen en Internet, infinidad de actividades diseñadas por docentes que han convertido este tema de ciencias naturales, en proyectos muy llamativos para los estudiantes. Estos son algunos para que te inspires y cautives a tus alumnos con el fascinante descubrimiento de las fases lunares
1. Móvil
No es un simple móvil, es un móvil de fases lunares que alumbran en la oscuridad. Para hacerlo sólo necesitas sal, harina, pintura gris, pinceles, pintura fluorescente, cuerda, alambre y pegamento.
Mira acá el paso a paso.
2. Observar la luna
Esta es una buena alternativa para practicar lo que ya han aprendido sobre las fases. La idea es que hagas con tus estudiantes unos marca libros con las fases lunares. Además de esto, los estudiantes tendrán una especie de “diario lunar”, donde tendrán que dibujar el tipo de luna que vieron todas las noches durante un mes. Si el clima no lo permite, también pueden dibujar nubes que indiquen que la luna estaba “escondida”.
3. Un juego
Con papel crea el Sol, la Tierra y las 8 fases de la Luna. Ubícalas en el piso con la Tierra en el centro y el Sol a la izquierda. Con Post it, tus estudiantes tendrán que marcar los nombres de las fases (y dejarlos boca abajo hasta que tu revises las respuestas). La dinámica puedes hacerla en grupos, así será un trabajo en equipo y una sana competencia entre grupos. El ejercicio puede repetirse según la ubicación del Sol.
4. La rueda de las fases
Después de explicar las fases solares, tus estudiantes pueden crear en sus cuadernos una rueda con las fases lunares. Es tan simple como dibujar cada fase en un papel blanco cortado en forma circular y cubrirlo con un papel negro también circular. El papel negro debe tener un espacio abierto y ellos tendrán que pegar éste de tal forma que pueda moverse para descubrir cada fase. Es una especie de ruleta lunar.
5. Flipbook
Para que tus estudiantes vean en cámara rápida la evolución de las fases lunares, pueden crear un libro como este. El truco está en cortar trozos de papel exactamente del mismo tamaño y dibujar lunas del mismo tamaño. Si la ubicación de los papeles y las lunas no es simétrica, no funcionará como se espera.
6. Tablero lunar
Esencialmente, este tablero lunar permite a los estudiantes visualizar y entender mejor las fases de la Luna, además de comprender las la visión general de ésta desde el espacio y desde la Tierra. Visto desde arriba, el tablero evidencia la vida desde el espacio, pero si el estudiante mete la cabeza por el agujero del centro (donde se supone que va la Tierra), podrá entender cómo se ven las fases desde la Tierra. Para que el ejercicio se entienda bien, ellos deben rotar el tablero mitras tienen la cabeza adentro.
Y tú, ¿qué has hecho en clase para enseñarles a tus estudiantes las fases lunares?
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