Dificultades para iniciar las tareas, para seguir instrucciones o mostrar mucho desorden, son algunos rasgos que los estudiantes pueden mostrar en el aula.
Cualquier estudiante puede estar distraído, impulsivo o hiperactivo a veces. Sin embargo, si estos comportamientos se prolongan en el tiempo puede significar que tiene trastornos de atención o hiperactividad. Frente a esas situaciones, los docentes deben mostrar su apoyo y comprensión.
Pese a que puede ser una situación difícil de abordar, tanto para docentes como alumnos/as, existen diversas estrategias para tratar las distintas situaciones que se pueden dar. Mientras algunos solo tienen dificultades con la atención y la organización, otros experimentan hiperactividad e impulsividad; incluso algunos tienen desafíos con ambos rasgos. ¡Por eso te queremos mostrar un gran video de Edutopia!
El video busca resignificar la visión que se tiene de estos estudiantes y encontrar las mejores estrategias para que logren su aprendizaje, ya que el aliento de los docentes puede marcar la diferencia. Aunque en ocasiones es fácil interpretar el comportamiento como mala conducta o atrevimiento, no es así.
Por ello, te comentaremos algunas estrategias para usar dentro y fuera del aula:
¡Los docentes que se involucran con sus estudiantes en la exploración de lo que les funciona, generan conexiones más sólidas y con más éxito académico!